














| Desde el 28 de febrero la Iglesia se encuentra en estado de sede vacante por la renuncia de S.S. Benedicto XVI. Como todo tiempo –visto desde la fe- este periodo se nos presenta como tiempo de gracia: "ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación" (2 Cor 6, 2). Un tiempo previo al cónclave que ha de ser de mayor oración y unión con nuestro Señor presente en la Eucaristía. Hoy, en esta hora santa, queremos orar por los Cardenales de la Iglesia que tienen la función de elegir al nuevo Romano Pontífice. Pedimos a Jesús que les envíe el Espíritu Santo para que los ilumine y dóciles a sus inspiraciones elijan al candidato de Dios. Con este espíritu cantamos el Himno Veni Creator. Ven Espíritu creador visita las almas de tus fieles. Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado. 2. Tú eres nuestro consuelo, don de Dios altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción. |
| por el próximo cónclave para la elección del Romano Pontífice Veni Creator Spiritus, Mentes tuorum visita, Imple superna gratia, Quae tu creasti, pectora. Qui diceris Paraclitus, Altissimi donum Dei, Fons vivus, ignis, caritas, Et spiritalis unctio. Tu septiformis munere, Digitus Paternae dexterae, Tu rite promissum Patris, Sermone ditans guttura. Accende lumen sensibus, Infunde amorem cordibus, Infirma nostri corporis, Virtute firmans perpeti. Hostem repellas longius, Pacemque dones protinus; Ductore sic te praevio, Vitemus omne noxium. Per te sciamus da Patrem Noscamus atque Filium; Teque utriusque Spiritum Credamus omni tempore. Amen. V/. Emítte Spíritum tuum, et creabúntur : R/. Et renovabis fáciem terræ. Oremus: Súpplici, Dómine, humilitáte depóscimus: ut sacrosáncte Romanae Ecclesiae concédat Pontificem illam tua immensa pietas; qui et pio semper et nos stúdio tibi plácitus, et tuo | Ven Espíritu creador; visita las almas de tus fieles. Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado. Tú eres nuestro consuelo, don de Dios altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción. Tú nos das los siete dones; Tú el dedo de la mano de Dios, Tú el prometido del Padre, pones en nuestros labios tu palabra. Enciende con tu luz nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones y con tu perpetuo auxilio, fortalece nuestra frágil carne. Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto tu paz, siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que es nocivo. Por Ti conozcamos al Padre y también al Hijo y que en Ti, que eres el Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo. Amén. V/. Envía tu Espíritu y se hará una creación nueva : R/. Y renovarás la faz de la tierra Oremos: Te suplicamos humildemente, oh Señor, que por tu inmensa piedad concedas a la sacrosanta Iglesia Romana un Pontífice que te sea siempre agradable por su santo celo para con nosotros y sea siempre digno de la reverencia de tu |